En el Nordeste de Tailandia, concretamente en la provincia de Sisaket. El templo, Wat Pa Maha Chedi Kaew, estaba siendo construido íntegramente con botellas de cerveza, concretamente verdes botellas de Heineken y botellas marrones de Chang (cerveza local tailandesa), de ahí su otro nombre, Wat Lan Kuad, o templo del millón de botellas dispuestas estratégicamente para combinar los colores verde y marrón propios de cada marca.
Durante su construcción los monjes pidieron a los tailandeses su colaboración, o en otras palabras, su aportación de botellas de cerveza vacías. Cuantas más botellas se reciclaran, más grande se construiría el templo. En este caso el premio era la bendición de los monjes.
Observando toda la imponente estructura nos daremos cuenta que desde los muros hasta los lavabos incluyendo los crematorios se han fabricado con el mencionado material convirtiendo todo el templo en un verdadero espectáculo de deslumbrantes efectos visuales.
También Wat Pa Maha Chedi Kaew dispone de una torre de agua y servicios sanitarios para los turistas que se quedan impactados con los detalles y la gran magnitud de todo el complejo.






